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La Auditoria Interna debe hablar la verdad al poder​

Hablar la verdad al poder (en inglés, “Speaking truth to power”).  Esta es una expresión que ha existido durante décadas y a menudo utilizada en un contexto social o político, pero también es un concepto con el que muchos auditores internos luchan. Muchas organizaciones que se encuentran en una posición de poder e influencia simplemente no están abiertas a conversaciones sobre altos riesgos u otros temas desagradables, hasta que sea demasiado tarde.

Los desafíos y riesgos a los que se enfrentan las organizaciones en el siglo XXI son cada vez más complejos y, si se ignoran, son potencialmente letales. Esto requiere que aquellos de nosotros que proporcionamos seguridad en el gobierno corporativo, el riesgo y el control, permanezcamos firmes en nuestra convicción de examinar todas esas amenazas.

Frente a nosotros, esto parecería obvio. ¿Por qué la auditoría interna nunca se rehusaría abordar los riesgos para la organización? Pero, en realidad, esto sucede todos los días. Desde culturas  tóxicas hasta compensaciones ejecutivas, hay algunos riesgos que se evitan o simplemente no se comentan.

En el pasado, describí este tipo de riesgos como problemas de "tercer carril", comparándolos con los rieles de alta tensión que proporcionan energía a los trenes eléctricos. Si bien el poder que surge a través de los problemas del tercer carril podría dañar fácilmente la relación de la auditoría interna con la administración y la junta, ignorarlos podría resultar aún más destructivo para la organización.

Es por eso que la auditoría interna debe estar dispuesta a “hablar la verdad al poder”.  Según Shari Runner, presidente y directora ejecutiva de Chicago Urban League, “Hablar la verdad al poder” significa creer profundamente en lo que dices y luchar cada día para que eso se escuche. Puede que no sea popular, que requiera riesgo, y que signifique tomar posición a algo".

El concepto de hablar la verdad al poder cuando se trata de auditoría interna es más que solo tomar una posición. Para mí, significa abordar problemas difíciles o desagradables que la gerencia y/o la junta preferirían evitar. Requiere que los auditores internos, especialmente los ejecutivos principales de auditoría, tengan el coraje de desafiar temas tabúes.

A menudo, me pregunto si algunos de los escándalos que han envuelto a organizaciones altamente exitosas, como Volkswagen, Wells Fargo y Equifax, podrían haberse evitado si la auditoría interna hubiese evaluado los riesgos relevantes y abordado las causas que finalmente llevaron a los desastres.

Creer profundamente en lo que dice y luchar todos los días para hacerlo escuchar requiere que la auditoría interna sea ingeniosa y valiente. La resistencia a abordar temas tabúes está casi garantizada. La administración puede poner obstáculos, como la limitación del acceso a los registros, para impedir que la auditoría interna aborde esos asuntos difíciles. Pero la auditoría interna debe encontrar formas de superar esas barreras. Por ejemplo, el equipo de Cynthia Cooper trabajó horas después para obtener acceso a computadoras para desenterrar el fraude de $ 3.8 mil millones en WorldCom.

Hablar la verdad al poder es difícil, pero se puede hacer de manera efectiva. La clave es condicionar a aquellos en el poder para querer escuchar la verdad. Aquí hay cuatro pasos para poner a las partes interesadas en el estado de ánimo adecuado para abordar los problemas difíciles:

  • Nutrir el tipo correcto de relaciones con las partes interesadas. Idealmente, las relaciones con las partes interesadas deben basarse en el respeto mutuo y una comprensión clara del papel y el valor de la auditoría interna para la organización. Si esta no es su relación actual, debe trabajar para cambiar eso.
  • Resistir los esfuerzos para encajonar la auditoría interna a un rol limitado. Si las partes interesadas ​​encasillan una auditoría interna, por ejemplo, en los roles de aseguramiento financiero y cumplimiento, los intentos de abordar temas tabúes fuera de esas áreas caerán en oídos sordos.
  • Preparar a las partes interesadas ​​para el inevitable enfrentamiento. Hable abiertamente con el comité de auditoría y la junta sobre cómo podrían manejar hallazgos difíciles. Las partes interesadas deben entender que puede llegar el día en que la auditoría interna sea portadora de malas noticias o descubrimientos a los que la gerencia se opone vehementemente. Las relaciones basadas en el respeto mutuo pueden sobrevivir al desacuerdo contencioso.
  • Discutir con las partes interesadas que a menudo hay mayores riesgos en ignorar o mirar de lejos los riesgos que podrían producir "malas noticias".

Quiero aclarar que los pasos que he esbozado aquí no son requisitos para hablar la verdad al poder. Harán que sea más fácil hacerlo, pero trabajar en condiciones menos que ideales no exime a la auditoría interna de abordar temas tabúes o difíciles.

Añadiré una advertencia importante. La auditoría interna debe estar en condiciones de respaldar la  conversación difícil.  Involucrarse en temas de compensación ejecutiva o profundizar en cuestiones legales o de recursos humanos no solo requerirá ingenio y coraje, sino que también requerirá las competencias y la experiencia necesaria para hacerlo. Asegúrese de asignar o traer el talento adecuado para examinar esas materias difíciles. La palabra clave en la frase "hablar la verdad al poder" es la verdad. Por lo tanto, asegúrese de hacerlo bien la primera vez y todas las veces. 

Al desarrollar mis pensamientos sobre este tema, busqué la palabra correcta para describir la característica o rasgo para describir lo que se necesita para hablar la verdad al poder. La palabra que establecí fue fortaleza. El diccionario define la fortaleza como "coraje ante el dolor o la adversidad." La cambiaría ligeramente para agregar la palabra anticipada o esperada. La fortaleza en este contexto significa tener el coraje de enfrentar los problemas difíciles, sabiendo que puede crear una adversidad profesional e incluso personal.​

Este año, mi intención es enfocar mis escritos en temas que definen a grandes departamentos de auditoría interna y a los auditores internos sobresalientes que los integran. La dinámica y la complejidad de los riesgos empresariales modernos exigen que cada parte del proceso de gestión de riesgos funcione de manera efectiva y eficiente. Esto incluye la auditoría interna, y una parte integral del rol de la auditoría interna es hablar la verdad al poder.

Declaración

Richard F. Chambers, presidente y director general del Instituto de Auditores Internos Global, escribe un blog semanalmente para InternalAuditor.org., sobre temas y tendencias relevantes para la profesión de la auditoría interna.